La teoría de las inteligencias múltiples

Puede que el nombre de Howard Gardner no os diga nada, pero es muy probable que alguna vez hayáis escuchado hablar de su Teoría de las Inteligencias Múltiples. Esta teoría defiende que el ser humano no tiene una única inteligencia, sino que cada persona tiene una diversidad de inteligencias que marcan sus potenciales y acentos significativos. Según nuestra genética nacemos con unas inteligencias más desarrolladas que otras. Estas inteligencias trabajan juntas, aunque como entidades semiautónomas, siendo necesarias en mayor o menor medida para nuestro desarrollo en la vida. La cultura de cada sociedad pone diferentes énfasis en ellas, dándole más valor a unas que a otras. Gardner consiguió producir un gran impacto en la Educación y una mejora en el Sistema Educativo con esta teoría, lo que le llevó a ser galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en el año 2011.

Ocho inteligencias

Las ocho inteligencias son: inteligencia lingüística-verbal, lógica-matemática, visual-espacial, musical, corporal-cinestésica, , intrapersonal , interpersonal y naturalista.

Inteligencia-m--ltiple

-Inteligencia lingüística-verbal

Es la capacidad de dominar el lenguaje y poder comunicarlos con los demás, de manera oral, escrita, gesticular, etc. Facilidad para contar cuentos, leer, escribir, hacer crucigramas…

-Inteligencia lógico-matemática

Se vincula a la capacidad para el razonamiento lógico y la resolución de problemas matemáticos. Los conocidos test de cociente intelectual se fundamentan en este tipo de inteligencia, y en menor medida en la inteligencia lingüística.

-Inteligencia visual-espacial

Habilidad para poder observar el mundo y los objetos desde diferentes perspectivas. Facilidad para idear imágenes mentales, dibujar y detectar detalles.

-Inteligencia musical

Capacidad para tocar instrumentos, leer y componer piezas musicales con facilidad.

-Inteligencia corporal-cinestésica

Habilidades corporales y motrices que se requieren para manejar herramientas o para expresar ciertas emociones. Actores, deportistas, cirujanos…

– Inteligencia intrapersonal

Capacidad para acceder a los sentimientos y emociones y reflexionar sobre éstos. Permite entender las razones por las cuales uno es de la manera que es.

-Inteligencia interpersonal

Nos faculta para poder advertir cosas de las personas más allá de lo que nuestros sentidos logran captar. Permite interpretar las palabras o gestos.

-Inteligencia naturalista

Permite detectar, diferenciar y categorizar los aspectos vinculados a la naturaleza, como por ejemplo las especias animales y vegetales o los fenómenos relacionados con el clima. Es fundamental para la supervivencia humana ya que nos ayuda a entender el mundo en el que vivimos. Las personas con esta inteligencia más desarrollada son capaces de establecer patrones y comprender los sistemas naturales.

Según esta teoría las notas que se obtienen en el colegio no es un factor decisivo para conocer la inteligencia de una persona, ya que el colegio se basa en las inteligencias lingüística y matemática principalmente. El autor de esta teoría afirma que Einstein no posee una mayor inteligencia que Messi, simplemente cada uno ha desarrollado un tipo de inteligencia diferente.

La inteligencia lingüística-verbal

La gran mayoría de las personas nacemos con la capacidad para aprender el lenguaje, pero  no todas tenemos la misma habilidad para usarlo. Es posible que en ocasiones notemos que no tenemos control sobre las palabras, que nos cuesta hacernos entender o entender a los demás, que nuestra inteligencia lingüística no está tan desarrollada como lo requiere el contexto. Tener más o menos inteligencia lingüística repercute en nuestras posibilidades de gestionar problemas, abordar proyectos o mantener relaciones con las personas de nuestro entorno.

¿Cómo mejorar la inteligencia lingüística?

Se puede trabajar para mejorar cada una de estas inteligencias; en el caso de la inteligencia lingüística podemos influir en su mejora siguiendo algunos hábitos y rutinas:

  1. Escribe a diario. Explica tus vivencias y sentimientos, sobre temas que te afectan directa o indirectamente.
  2. Elige un tema y escribe sobre él. Plantéate retos aumentando el nivel de dificultad, oblígate a ampliar tu vocabulario y mejorar la capacidad para expresarte.
  3. Relaciónate con personas con las que no sueles comunicarte habitualmente, con inquietudes e intereses distintos de los tuyos. Sal de tu zona de confort y mantén un buen diálogo, esfuérzate por hacerte entender y entender a los demás.
  4. Lee, lee y lee. No existe mejor manera de aprender expresiones y vocabulario nuevo. Cuida lo que lees, procura que sea bueno y variado.
  5. Dale una oportunidad a la poesía y a la música, descubre el juego creativo que tienen las palabras.

 

Dejemos de clasificar a las personas en listos y tontos, cada uno de nosotros es único e inclasificable.

En palabras del propio Gardner: “Cada ser humano tiene una combinación única de inteligencia. Éste es el desafío educativo fundamental”.